LA MÁS ALTA TORRE
(Letra: sobre un poema de Arthur Rimbaud. Trad., adapt y música: C.Domínguez)
(Letra: sobre un poema de Arthur Rimbaud. Trad., adapt y música: C.Domínguez)
Rita Perandrés:
violín
C.Domínguez:
gtr española + eléct.
Jesús López:
bajo + percusión + producción y mezcla
Este poema,
"La Chanson de la plus haute tour", es uno de mis
preferidos de Rimbaud. Como tantos otros del poeta francés, su
sentido es oscuro y difícil de discernir, pues seguro responde
más a claves personales e íntimas que a un deseo de
comunicar ideas y vivencias lógicas. Mi relación con él
data de mi niñez, pues recuerdo haber leído en la
dedicatoria que uno de mis hermanos hizo a una hermana al
regalarle Le Petit prince
de Saint-Exupéry por su cumpleaños plasmados el 3º
y el 4º versos: "Par délicatesse / j'ai perdu ma
vie". Versos crípticos y de difícil comprensión
que me persiguieron durante mucho tiempo; por lo menos hasta que me
vi en la obligación de trabajar sobre Rimbaud para la clase de
Mlle Plouvier de la Universidad de Montpellier. Y recuerdo citar el
poema en francés a quien fuera amigo en la ciudad gala,
Manuel, convencido de su poder encantatorio pero sin saber muy bien
qué significaba. Cuando le declamé "qu'il vienne,
qu'il vienne / le temps dont on s'éprenne", Manuel me
preguntó qué quería decir "s'éprendre";
yo creía que se refería a una vaga noción
cercana a "hacerse con, apoderarse", pero el diccionario me
lo tradujo como "enamorarse". Ese par de versos venían
a decir "¡que venga el tiempo del que uno se enamora!"
–que yo he transformado en "que venga el tiempo en que los
corazones prenden como sarmientos", haciendo uso de una licencia
tal vez extrema pero cuyo resultado no me
desagrada del todo.
Y como de
délicatesse se
trata, he intentado tratar el texto con la mayor sobriedad posible y
con el más ligero arrope instrumental: una suave y vaporosa
guitarra española, una eléctrica que sólo
puntualmente señala los tonos y el bajo que tan sólo
sostiene (pero no demasiado, pues darle demasiada consistencia
musical a la canción, hacerla demasiado sólida, sería
como cerrarla e impedir que respirara). Jesús ha creado una
línea de percusión suave y comedida, recortando
cualquier exceso. Y, finalmente, Rita ha puesto un violín
sensible y afectuoso que embellece sobremanera el conjunto.
Como veis,
hemos incluido la versión francesa con los versos originales.
Si no hemos puesto esta versión como principal era por
eliminar la posibilidad de ser tratados como pretenciosos y demasiado
arties por cantar en
francés. No habría pasado lo mismo si hubiésemos
incluido una canción en inglés, y no sólo porque
se trata de la lengua "del imperio": la tradición de
grupos indie cantando en anglo es suficientemente larga como para que
nadie se sintiera chocado.
ENLACE: http://youtu.be/ej0SJqF_3IE
(fragmento de la canción con una ilustración de Rafa López Bruna)
LA MÁS ALTA TORRE
(fragmento de la canción con una ilustración de Rafa López Bruna)
LA MÁS ALTA TORRE
Juventud
ociosa, a todo me di;
Por delicadeza mi vida
perdí.
Que llegue el tiempo, que
llegue el momento
En que los corazones
prenden como sarmientos
Mejor
que te vayas y desaparezcas
Y sin la promesa de una
recompensa
Que nada te pare, que
nadie te impida
Que nadie detenga tu
augusto retiro.
Con
tanta paciencia para siempre olvidé
Miedos y dolores al cielo
envié
Y una sed enferma oscurece
mis venas.
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