jueves, 19 de diciembre de 2013

canciones: LA MÁS ALTA TORRE

LA MÁS ALTA TORRE
(Letra: sobre un poema de Arthur Rimbaud. Trad., adapt y música: C.Domínguez)
Rita Perandrés: violín
C.Domínguez: gtr española + eléct.
Jesús López: bajo + percusión + producción y mezcla

Este poema, "La Chanson de la plus haute tour", es uno de mis preferidos de Rimbaud. Como tantos otros del poeta francés, su sentido es oscuro y difícil de discernir, pues seguro responde más a claves personales e íntimas que a un deseo de comunicar ideas y vivencias lógicas. Mi relación con él data de mi niñez, pues recuerdo haber leído en la dedicatoria que uno de mis hermanos hizo a una hermana al regalarle Le Petit prince de Saint-Exupéry por su cumpleaños plasmados el 3º y el 4º versos: "Par délicatesse / j'ai perdu ma vie". Versos crípticos y de difícil comprensión que me persiguieron durante mucho tiempo; por lo menos hasta que me vi en la obligación de trabajar sobre Rimbaud para la clase de Mlle Plouvier de la Universidad de Montpellier. Y recuerdo citar el poema en francés a quien fuera amigo en la ciudad gala, Manuel, convencido de su poder encantatorio pero sin saber muy bien qué significaba. Cuando le declamé "qu'il vienne, qu'il vienne / le temps dont on s'éprenne", Manuel me preguntó qué quería decir "s'éprendre"; yo creía que se refería a una vaga noción cercana a "hacerse con, apoderarse", pero el diccionario me lo tradujo como "enamorarse". Ese par de versos venían a decir "¡que venga el tiempo del que uno se enamora!" –que yo he transformado en "que venga el tiempo en que los corazones prenden como sarmientos", haciendo uso de una licencia tal vez extrema pero cuyo resultado no me desagrada del todo.
Y como de délicatesse se trata, he intentado tratar el texto con la mayor sobriedad posible y con el más ligero arrope instrumental: una suave y vaporosa guitarra española, una eléctrica que sólo puntualmente señala los tonos y el bajo que tan sólo sostiene (pero no demasiado, pues darle demasiada consistencia musical a la canción, hacerla demasiado sólida, sería como cerrarla e impedir que respirara). Jesús ha creado una línea de percusión suave y comedida, recortando cualquier exceso. Y, finalmente, Rita ha puesto un violín sensible y afectuoso que embellece sobremanera el conjunto.
Como veis, hemos incluido la versión francesa con los versos originales. Si no hemos puesto esta versión como principal era por eliminar la posibilidad de ser tratados como pretenciosos y demasiado arties por cantar en francés. No habría pasado lo mismo si hubiésemos incluido una canción en inglés, y no sólo porque se trata de la lengua "del imperio": la tradición de grupos indie cantando en anglo es suficientemente larga como para que nadie se sintiera chocado.

ENLACE:  http://youtu.be/ej0SJqF_3IE
(fragmento de la canción con una ilustración de Rafa López Bruna)

LA MÁS ALTA TORRE
Juventud ociosa, a todo me di;
Por delicadeza mi vida perdí.
Que llegue el tiempo, que llegue el momento
En que los corazones prenden como sarmientos

Mejor que te vayas y desaparezcas
Y sin la promesa de una recompensa
Que nada te pare, que nadie te impida
Que nadie detenga tu augusto retiro.

Con tanta paciencia para siempre olvidé
Miedos y dolores al cielo envié
Y una sed enferma oscurece mis venas.

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